- Durante el embarazo.
- En intervenciones quirúrgicas de menos de 6 meses.
- Enfermedades infecciosas de la piel (hongos, lupus…) y otras no infecciosas generalizadas (por ejemplo, la dermatitis alérgica) úlceras por decúbito y quemaduras o algún tipo de patología que no permita hacer este tipo de procedimientos.
- Quienes padecen flebitis o trombosis venosa profunda si sufrimos hipertensión arterial o taquicardia.
Solo con estas precauciones podremos disfrutar y beneficiarnos de esta técnica.